Mi mujer se llama soledad
Mis hijos se llaman pensamientos
Y mi mundo se llama otro
Pero en cualquiera de los mundos,
De estos mundos,
Que suelen llevar lagrimas…
Tu voz siempre me alegrará la vida.
Tus palabras arrancaran una sonrisa en mi alma,
La cual, la conociste sin mancha alguna,
Por eso quiero agradecerte, por tu voz, por tu
compañía en la distancia
Por tu alegría desde el otro lado del teléfono.
Siempre me acuerdo de ti, de tu intrepidez en la carta
enviada.
Hasta ahora me pregunto
Cómo tuviste las agallas para dejarla en el seminario…
Y la verdad sólo me acuerdo de tus buenos deseos en
aquel papel verde
Siempre me olvido quién te acompaño, si es que alguien
te acompañó
Si te contara todo lo que recuerdo... serías muy feliz
Ahora eres de otro
Y si eres feliz estaré feliz contigo y por ti
Aunque no sabes cuantas ganas de besarte tengo
Te quiero con todo el amor que una persona pueda
quererte
Siempre serás me pequeña y mi primer gran amor
inocente.
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