lunes, 2 de enero de 2017

A Lidea

Cerca de la existencia pasajera de tu cuerpo
Mi historia quiere acurrucarte a besos
Por eso anhelo encontrarte en algún bosque o en el mar de mis sueños

Porque sé que en realidad no existes
Y en nuestro consumismo de sociedad
No espero encontrarte

Me encontré con algunas, pero mentiras se vendían como mujer
Cuando realmente no eran más que una cierta “donna è mobile”

Donde encontraré a aquella mujer que piense más de si
que no mire su cuerpo y que no esté condenado a él
que mire su conocimiento por encima de su sentimiento
Pues lo único que no envejecerá son las arrugas del pensamiento

No se quiere una amiga
No se quiere una amante
No se quiere una esposa
No se quiere una hija

Sólo se quiere aquella mujer que sea eso y más
Aquella que supere la inmediatez del sentimiento inmaduro
Y encuentre una racionalidad concreta
Pues nadie ama lo desconocido

Aunque si eres tú, la que está al otro lado del mundo
Y que compartes cosas que aprecio


Me sorprende no haber sido capaz de verte antes…

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