Cerca
de la existencia pasajera de tu cuerpo
Mi
historia quiere acurrucarte a besos
Por
eso anhelo encontrarte en algún bosque o en el mar de mis sueños
Porque
sé que en realidad no existes
Y
en nuestro consumismo de sociedad
No
espero encontrarte
Me
encontré con algunas, pero mentiras se vendían como mujer
Cuando
realmente no eran más que una cierta “donna è mobile”
Donde
encontraré a aquella mujer que piense más de si
que
no mire su cuerpo y que no esté condenado a él
que
mire su conocimiento por encima de su sentimiento
Pues
lo único que no envejecerá son las arrugas del pensamiento
No
se quiere una amiga
No
se quiere una amante
No
se quiere una esposa
No
se quiere una hija
Sólo
se quiere aquella mujer que sea eso y más
Aquella
que supere la inmediatez del sentimiento inmaduro
Y
encuentre una racionalidad concreta
Pues
nadie ama lo desconocido
Aunque
si eres tú, la que está al otro lado del mundo
Y
que compartes cosas que aprecio
Me
sorprende no haber sido capaz de verte antes…
No hay comentarios:
Publicar un comentario