El amor en la casa de Asterion es cada puerta,
que por cierto, son infinitas de número,
y en aquellas infinitas posibilidades
Yo, el Asterion, quedaré solo
esperando a quien desangrar o quien me desangre
en aquel ojalá de mi amor molesto
A veces juego a querer y otras no pocas veces
juego a que me quieran, donde yo, el Asterion,
siempre ha quedado solo en la espera de un visitante.
siempre ha quedado solo en la espera de un visitante.
Hay azoteas, en mi casa, infinitas como las puertas,
que me llevan a profundas soledades como
que me llevan a profundas soledades como
aquella soledad de besos que no se dieron,
labios que no se juntaron,
ni manos que se tomaron.
labios que no se juntaron,
ni manos que se tomaron.
Ojalá y ya no te moleste mi amor,
y que un buen dios me redima,
ya sea un toro o ya sea como yo,
pero si es como yo tendrá problemas.
Tendrá que redimirme mediante la historia de plata
desvainada en mi corazón
pero si es como yo tendrá problemas.
Tendrá que redimirme mediante la historia de plata
desvainada en mi corazón
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